A quién le gusta envejecer… pero, es un proceso inexorable. Todos queremos retrasar la entrada a  la vejez y prolongar la juventud lo máximo posible, ya que por desgracia, en nuestra cultura occidental  el envejecimiento es sinónimo de decadencia. Desde la búsqueda del elixir de la juventud a lo que hoy denominamos medicina antienvejecimiento o medicina antiaging,  se han desarrollado multitud de prácticas en diferentes culturas con la intención de mantener la juventud y la belleza con una amplia variedad de opciones para mejorar y fortalecer la salud tanto física como emocional. También la esperanza de vida ha crecido, ahora somos más longevos y eso conlleva un problema sanitario mayor. Ya hay un interés creciente en inspirar a que los mayores se mantengan activos y el objetivo es un vivir esa fase dinámicos y fuertes. No existen recetas milagrosas, pero si los hábitos de vida son saludables, la entrada en la tercera edad será más agradable. Y si a una dieta sana, ejercicio moderado físico y mental e interacción social, le añadimos la medicina antienvejecimento, tendremos más oportunidades de vivir esta etapa de la vida de una manera digna y placentera.

Dentro de la medicina de la longevidad, la homeopatía tiene mucho que ofrecer, no solamente en enfermedades crónicas, sino también para prevenir  o retrasar procesos típicos del envejecimiento. El hecho de que los medicamentos homeopáticos sean seguros en su uso, sin contraindicaciones ni efectos secundarios y relativamente baratos, hace que sea una opción interesante para muchos padecimientos de las personas mayores, que normalmente están polimedicadas.

La homeopatía puede ser de gran ayuda en la prevención de procesos infecciosos respiratorios como la gripe o la bronquitis, con Anas Barbariae o Senega, gran tónico pulmonar.

La evolución de las cataratas puede retardarse con la homeopatía, con medicamentos como Calcárea Fluórica de acción marcada sobre el cristalino, Calcárea Carbónica, Naphtalinum, Natrum muriaticum entre otros.

La pérdida del control de los esfínteres, Gelsemium y Causticum. En las hematurias  (sangre en orina) frecuentes con pólipos en la vejiga, Thuya, Teucrium y/o Phosphorus pueden disinuir el problema eficazmente. Cuando se presenta inflamación aguda de próstata con dolor, Pulsatilla, Ferrum Phosphoricum y Belladonna o Selenium, son medicamentos muy valiosos.

Durante la fase de menopausia para ayudar a prevenir la osteoporosis, Calcarea Carbonica, Calcarea Phosphorica, Symphytum estarán recomendados junto con el aporte adecuado de calcio y vitamina D, así como la práctica de ejercicio regular. Para los fallos de memoria, podemos utilizar Baryta Carbonica, Anacardium, Glonoinum, Natrum muriaticum, entre otros.

 

Es preciso el seguimiento de cualquier tratamiento convencional o complementario e igualmente que con los medicamentos, no nos debemos automedicar aunque se trate con homeopatía.Homeopatía