Nuestro cuerpo físico es sabio y fascinantemente eficaz pero nuestro ser interior, nuestra alma lo es más. Por eso cuando no estamos alineados con nuestro pensamiento y nuestras emociones, el físico falla, reclamas atención. 

Tú no eres tu cuerpo suelto que anda solo. Sin ti, tu cuerpo no es nada. Por tanto, ahora ya sabemos que la toma de conciencia, es lo que nos va a curar y a impedir que volvamos a enfermar. Tu presente es el que te indica qué es lo que no está marchando bien y hay que prestar atención a ello; no al conflicto que ha sucedido en el pasado, porque si te sigue afectando significa que sigue presente. 

Por tanto, debes estar en presente para solucionarlo y hay que hacer un “face2face” contigo mismo. Ya sé que a mucho de vosotros no os va a apetecer… eso significa salir de la zona de confort, donde supuestamente no nos puede pasar nada que nos incomode (¿estás seguro?) pero puedo aseguraros que si dais el primer paso, ya nada volverá a ser lo mismo y  no os harán falta fiebres ni medicamentos. Tú sales valientemente de la zona de confort y yo te acompaño en el camino para entender qué se esconde y te impide avanzar. Al fin y al cabo, la enfermedad es un parón en tu vida… ¿o no?

Cuando nuestro estado de salud está alterado significa que algo de lo que estamos haciendo no va acorde a lo que pensamos y sentimos. Es entonces cuando el cuerpo reclama y la fuerza vital se resiente.

EL SUBCONSCIENTE es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo. La mente consciente es creativa y la subconsciente trata todos los hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo enseñas también a la consciente, pero no al revés. Por ello, la manera de reprogramar es repetir y repetir hasta que se crea un hábito. Si leo un libro de autoayuda, mi mente consciente dice: “Sé todo lo que hay en el libro y lo aplico”, pero la subconsciente no se entera de nada. Entonces, piensas: “¿Por que sé tanto y todavía mi cuerpo no funciona?”. Los pensamientos positivos, el conocimiento… solo funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos positivos no son suficientes. Ayudan, pero no ves muchos resultados. Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente. Técnicas de psicología basadas en la energía como la hipnosis o el Psych-K son una manera de cambiar el subconsciente, es como un aprendizaje rápido. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida, te pones enfermo.